sábado, 9 de junio de 2012

Sábados en el extranjero

Hay ciertas actividades cuasi universales que se llevan a cabo en sábado, independientemente de la parte del mundo en la que una se encuentre: hacer la colada y pasar la aspiradora, por ejemplo. Otras, sin embargo, dependen del contexto, de la circunstancia, del aquí y ahora. Así que hoy he ido a la montaña, a perderme al bosque, a caminar por senderos estrechísimos. He descubierto una casa del árbol y un merendero sui generis improvisado sobre un pedazo de terruño robado a la ladera; desgastadas escaleras de piedra inaccesibles y tapiadas por armazones de alambre y tablas viejas; y tejados ocultos por árboles y plantas trepadoras.

Por si esto no fuese suficiente, me he asomado al foso del Tiefburg y he curioseado en los puestos de fruta y verdura apostados junto a la muralla. Y pululando entre las tranquilas casas del barrio, me he topado con una caja de libros que alguien había dejado en la calle con el cartel "zu mitnehmen" ("para llevar"): cuatro de ellos ("Alice in Wonderland", "The Hitchhiker's Guide to the Galaxy", "Architektur der Welt - Romanik", "Architektur der Welt - Gotik") acabaron en mi bolsa.

Así son los sábados en el extranjero.   

Por cierto, que EnLaListaNegra acabamos de publicar una nueva entrada sobre Henry Wellcome y la génesis de su museo. ¡Pinchen aquí para leerla! 

sábado, 28 de abril de 2012

El Aldo Lado del Giallo

Bajo el improbable nombre de Aldo Lado se esconde, ni  más ni menos, que un director cinematográfico llamado verdaderamente Aldo Lado. Influenciada por las "falsas" series y trailers de películas inexistentes protagonizadas por Maccio Capatonda (absurdo e hilarante personaje creado por el cómico Marcello Macchia del que quizás les hable en un futuro lejano), mi primera reacción fue reírme cuando me encontré virtualmente con el señor Lado.

Mal hecho. Aldo Lado dirigió en los 70 algunos "gialli" nada despreciables, comenzando por su exordio "La corta notte delle bambole di vetro" (1971) a la que seguiría "Chi l'ha vista morire?" (1972): un año antes de "Don't look now", Lado ya había mostrado la potencialidad de la oscura Venecia como escenario terrorífico de crímenes y secretos.

Si están disfrutando del largo puente y les gusta el género del giallo italiano, no se pierdan estas dos películas.La inquietante banda sonora de "Chi l'ha visto morire?" es obra del gran Ennio Morricone.



domingo, 22 de abril de 2012

(Auto)biografía en números


En una (auto)biografía al uso, el/la autor(a) o protagonista suele centrarse en el proceso, en cómo llegó del punto A (que, por lo general, se remonta a los padres, a la unión y posterior nacimiento del autobiografiado) al punto B, que irremediablemente es:
1. El presente.
2. La muerte.
En este tipo de narración, los decorados, personajes y hechos que conforman cada fase de existencia suelen ser limitados, y la sucesión de fases, hiladas entre sí, dan forma al recorrido vital, es decir, al libro, es decir, a la (auto)biografía. Eso se traduce, como podrán imaginar, en muchas páginas de apretado texto.
Por qué, entonces, no son populares las (auto)biografías en números, si las estadísticas, los porcentajes constituyen la esencia misma de nuestro día a día, si las decisiones cotidianas privadas y mayormente públicas se toman en base a cantidades, a decimales; si nosotr@s mism@s somos una combinación cifrada andante (206 huesos, 65% de agua, unos 22 ångströms de cadena de ADN)? ¿Por qué, entonces, preocuparse del contexto, de dilucidar porqués y de centrarse en los cómos, cuando el todo de una vida también se puede condensar en números?
Ejemplo práctico
Entre el 6 de febrero y este 22 de abril de 2012, mi yo ha producido las siguientes cifras:
-  Un número x de metros de papel de pared hábilmente arrancado, con una proporción de pared equivalente lijada y pintada.
- Un consumo medio de unos 52 litros de té (verde, negro, jazmín, gun powder, oolong, turco) y 21 de café (espresso, americano, de malta).
- 242 e-mails.
- 9 libros leídos por placer, 5 libros a medio leer, varios libros ojeados y hojeados, un puñado de relatos tomados de recopilaciones, una proporción desconocida de libros y artículos consultados por motivos de trabajo, 4 visitas a la biblioteca pública, 5 libros recibidos como regalo.
- 18 entradas en el blog EnLaListaNegra; 5 entradas en O Xardín da Princesa.
- 70 capítulos de comedia británica (Monty Python's Flying Circus, Noel Fielding's Luxury Comedy, Russell Howard's Good News); varias docenas de películas, principalmente italianas de los años 60, 70 y 80; giallo, terror, tragicomedia.

Y se podría seguir desgajando la realidad en números, porcentajes, ratios, cifras. Añadiendo y sumando, los propios actos parecen volumétricamente más relevantes. Parecen MÁS. ¿No es ese el principio y la finalidad de toda (auto)biografía?

lunes, 6 de febrero de 2012

La curiosidad mató al gato. Lugares donde morirse a gusto



A raíz de la última entrada publicada en el blog EnLaListaNegra sobre Hans Prinzhorn y su obra El arte de los enfermos mentales, y gracias especialmente a los comentarios dejados por el Signor Formica, se me ha ocurrido proponerles algo. Tómenlo como un modesto divertimento en este lunes de nieve y frío.

Hay ciertos lugares que despiertan una curiosa y a menudo indescriptible fascinación en nosotr@s. Pueden ser esa oscura capilla en la que un San Sebastián asaetado se retuerce de dolor, o un museo de ciencias naturales en el que el melancólico dodo, encerrado bajo una campana de cristal, nos evita la mirada. Lugares comparables son, por ejemplo, la colección Prinzhorn en Heidelberg, que alberga las creaciones plásticas de centenares de enfermos mentales; el Hunterian Museum de Londres, museo del Colegio Real de Cirujanos de Inglaterra, cuyas vitrinas muestran incontables frascos con preparados anatómicos de todo tipo; o el museo de las ánimas del purgatorio, en Roma. El Signor Formica recomendaba otro fascinante museo médico, el Berliner Medizinhistorisches Museum der Charité.

Cuáles serían vuestros lugares donde dejarse morir de curiosidad?

viernes, 27 de enero de 2012

Nostalgias que nunca serán

Cada vez que regreso a Alemania después de haber pasado una temporada en Italia, tengo por costumbre hacer mentalmente una lista con todo lo que ha cambiado a mi alrededor desde el momento de mi partida: una nueva tienda, una obra, un corte de pelo distinto en mis compañeros de trabajo, nieve en las calles, arbustos florecidos. Sólo así consigo medir el tiempo en este país en el que nada parece cambiar. Ahora que estoy a punto de abandonarlo para regresar a mi otro país de acogida, la Italia de las artes (de las malas artes, se entiende; fantástico, voraz, hermosísimo y absurdo como ninguno), intento rehacer esa lista mental con las cosas que echaré de menos. Si es que las hay. Hace un par de días habría podido ofrecerles esa lista en versión escrita, pero hoy no, hoy los elementos constituyentes de ese recuerdo en construcción se han esfumado, y no por nada en concreto. Por la misma esencia del lugar y de las circunstancias, imagino. ¿Si echaré en falta la calidad del chocolate bien cargado de cacao, el té turco, la biblioteca de la universidad, mis librerías favoritas? Podría decir que sí para evitar menospreciar / menoscabar la valía de lo que este lugar me ha ofrecido, pero no estaría siendo sincera. Digamos que he aprendido a consolarme con lo que el lugar ofrece (a excepción del alcohol): muchos libros, y tiempo para leerlos; un sueldo, y la posibilidad de desarrollar mi proyecto de investigación (¡mío y sólo mío!); aprender alemán, y descubrir nuevos autores; una inmensa soledad, la fascinación de vivir entre una humanidad tan distinta, y extraños encuentros con un mundo ajeno.

No lo echaré de menos, me temo, y espero con ansiedad mi regreso a la bella assurdità dell’Italia, regreso que tampoco será fácil, lo sé, porque carezco de raíces, ya no soy de ninguna parte. O quizás mis raíces estén representadas (“radici che si attorcigliano intorno alle presenze lontane”) por amigos y amigas que padecden un desarraigo casi tan fuerte como el mío. No hace falta salir del propio país para sentirse alienado y fuera de contexto, ¿no es cierto?

Ahora sólo me queda preparar las maletas, deshacerme de estos muebles baratos, y no mirar atrás, no vaya a ser que la curiosidad me devuelva a los infiernos.

P.S. Esta la entrada fue escrita hace un par de semanas... hoy mi perspectiva es más oscura si cabe. Necesito abandonar el país cuanto antes...

domingo, 15 de enero de 2012

Sueños bailongos sobre baldosas marrones

He de admitirlo: los sueños absurdos no se me dan nada mal. Esta noche, por ejemplo, he soñado que bailaba con un señor mayor pero bien sano, muy sonriente, con la cara redonda, los mofletes llenos y un bigote blanco. "Es Alexander Moritz Frey", me decía una voz en el sueño. Y yo me respondía: "Imposible, el señor Frey tiene la cara alargada, algo caballuna, y más bien triste. Este no es, sin duda". Y a pesar de llevar bastón, qué bailes nos pegamos sobre las baldosas marrones de la cocina de la casa de mis abuelos, en el pueblo!

"Pues si no es Frey, será Solneman!", concluí.

Y así es, amig@s, como me convertí en la única persona que ha visto cara a cara al verdadero Solneman. Y no sólo eso, sino que también me he marcado un buen pasodoble con él!

Y si no saben quién es Alexander Moritz Frey ni Solneman el invisible será porque no quieren. Esta semana, EnLaListaNegra dedica una entrada a estos dos incomparables señores. No sean vag@s, con un click me ayudarán a subir la audiencia y los ánimos. Y si tienen críticas, no se refrenen, critiquen, que ya sé yo que la traducción del texto de Tucholsky me ha quedado regulera.

Y no, este no es un mensaje publicitario creado expresemante para vender (gratuitamente, por supuesto) mi otro blog, lo cierto es que he soñado exactamente eso. Creo que vivo la literatura con demasiada intensidad.

domingo, 8 de enero de 2012

Tablón de anuncios III




Desde el pasado viernes 6 de enero ya está a disposición del mundo mundial la primera entrada real del blog EnLaListaNegra, esta vez dedicada a Hanns Heinz Ewers y su novela El aprendiz de brujo. Si les apetece, dense una vuelta por allí y dejen sus críticas y comentarios, y a l@s que ya lo han hecho, gracias!!!

EnLaListaNegra publica una nueva entrada cada viernes, si internet, el trabajo, la imaginación y el caso lo permiten.

En dos días me vuelvo a Alemania para solventar asuntos varios, terminar un artículo, aclararme las ideas sobre el libro que estoy escribiendo (o más bien que debería estar escribiendo) y hacer la mudanza. Ya se enterarán si sobrevivo o no!

lunes, 2 de enero de 2012

Mi nombre en la lista negra

Feliz 2012 a tod@s!!!

Quién se va a creer a estas alturas que yo sea un ser disciplinado y constante que siempre lleva a término los buenos propósitos marcados? Nadie. Incluso aceptando la cruda realidad, sin embargo, no puedo ni quiero evitar caer en la trampa otra vez, así que por este motivo he abierto un nuevo blog que algo tiene que ver con este Xardín. Ese otro blog se ha bautizado solito como EnLaListaNegra, y espero que al menos sirva para entretener. Trata de libros y literatura no traducida al español, y si todo sale bien y consigo ser tenaz, vendrán de visita, entre otr@s, Ewers y Moritz Frey, Capuana, Nesbitt y Marsh.

Si tienen sugerencias y críticas, sean dur@s pero comprensiv@s: en tres semanas me espera una minimudanza de Alemania a Italia y ya voy por mi cuarto resfriado.

http://enlalistanegra.wordpress.com/