miércoles, 3 de agosto de 2011

Trash selecto para gente bien

A mí el verano no me sienta especialmente bien. Me vuelve ociosa tirando a vaga, lo que se agradece cuando una se puede permitir vacaciones, pero no si hay trabajo del que ocuparse de por medio.

Siendo este último el caso, intento sobrevivir al agosto romano a base de ingentes dosis de café y de té, grandes clásicos del metal setentero y ochentero, y trash, mucho trash.

Cuando yo era pequeña, no existía la etiqueta "grindhouse". Ese invento tan tarantiniano importado de las Américas para revalorizar las películas cutres de toda la vida no pertenece a mi imaginario personal. Los pilares de mi cultura cinematográfica se los debo al cine ambulante "dos ferrancheiros" (nombre popular dado por l@s paisan@s de mi pueblo a los grupos de etnia gitana que se dedicaban a la recogida y venta de metal; por extensión, cualquier comunidad gitana que se dedicase a otras actividades económicas recibían el mismo nombre).

Pues bien, os ferrancheiros me descubrieron a Bruce Lee y a Jackie Chan, nos saturaron de Pajares y Esteso, pelis picantonas, y terror barato (dulce terror barato del que no se encuentra ni pizca en las nuevas producciones del género, por cierto), cintas proyectadas sobre una lona blanca que terminaban cocidas a base de pasarlas una y otra vez, año tras año, en mil pueblos diferentes.

En estos días de verano, entre el café, el calor, el heavy y los textos cuneiformes de marras, no sólo quiero recordar al cine dos ferrancheiros, sino también rendirle homenaje viendo trailers de esas olvidables (y aquí está la gracia) maravillosas pelis cutres. Y para que quede constancia de ello, aquí les incluyo una selecta selección de trash para gente bien (= ustedes mism@s).