sábado, 19 de noviembre de 2011

Ensoñaciones sabáticas


El señor Storm antes de ir a cenar

Les parecerá que venir a trabajar por gusto un sábado por la tarde es cosa de chiflados, o de gente aburrida, o de sociópatas. Sin negar que yo misma cumpla uno de / o todos estos requisitos, lo cierto es que es sábado y les escribo desde el departamento desierto, con un resto de frío en las manos y en los pies que se niega a desaparecer mientras tecleo y pienso y me paro a rebuscar entre los libros y tomo nota de esto y de lo otro. Noche cerrada y el armazón de lo que será el mercadillo de Navidad bien asemblado, a la espera de que comience la orgía de salchichas y Glühwein (vino caliente especiado) el próximo día 23 de noviembre.

Lo cierto es que únicamente quería hablarles de una reciente adquisición bibliográfica que me ha hecho muy feliz: las obras completas de Theodor Storm en la colección Die Tempel-Klassiker por las que he pagado dos míseros euros (un euro cada volumen me ha costado el regalo). Soy una ignorante consumada en lo que se refiere a coleccionismo, pero sé que esto ha sido una ganga monumental: el precio medio en las librerías de viejo es de 35 euros. Pero vaya primero lo que verdaderamente cuenta: la emoción de encontrarse estos dos ladrillos amarillos cuando una no busca ni espera dar con nada no tiene precio.

Así que quiero darle las gracias al señor librero de la librería Die Wortfreunde - Antiquariat Wirthwein por haber colocado la monumental obra en la sección de libros a 1 euro. Graciñas, meu rei!

Y para los que son tan curios@s como yo, aquí les dejo un link en el que podrán ver algunas fotos de mi templo de tesoros. No es una librería especializada, sino que hay un poco de todo, como en botica (un dispensario de sorpresas a 1 euro!), y probablemente esto es lo que la hace tan especial:

Die Wortfreunde Antiquariat Wirthwein

Y ahora voy a comerme una ración de gulash con Lo al Essighaus, restaurante pintoresco y muy alemán en el que espero que ustedes y yo podamos compartir mesa y conversación algún día.

11 comentarios:

Pato dijo...

Parru ¿y el link? Me quedo con las ganas de ver tu colección... Yo vengo de dar un corto paseo con mi prima, con quién he arreglado el mundo en 20 minutos entre pateada y pateada. Los Indignad@s de mi pueblo están pasando vídeos graciosísimos de todos los politicuchos imaginables en la plaza nueva, pero hay muy poca gente reunida... noche de fútbol. Además, he sabido que cierra el mitiquísimo quiosco-cajón de sastre Solpor y casi me echo a llorar. ¡Cuántas pringosas aventuras se pierden entre las pilas de revistas polvorientas de ese antro! Cangas está de luto.
Bicos, mozos, bicos sen folgos.

Llosef dijo...

¡Oh, el gran Theodor Storm! Vaya joya, uno de esos tesoros que alegran el día. ¡Y a qué precio! Hace falta tan poco para ser feliz, jajajaja. Y la tienda... ¡Qué puedo decir! Solo de imaginarme ahí ya me da un mareo. Menos mal que al ser libros en alemán mis ansias se ven algo atenuadas. Quiero decir: podría entrar y sobrevivir, jajaja.

A princesa no xardín dijo...

Parrula, só tes que pinchar sobre a frase "Die Wortfreunde Antiquariat Wirthwein"! Que gusto ir dar unha volta por aí, tentando arranxa-lo mundo (e mira que está a cousa mala!!!). Por que nos terán que pechar os poucos recunchos máxicos de toda a vida? Será porque nos queren convertir en seres sen esperanza...

Llosef: pues claro que sobrevivirías, porque luego tendríamos que pasar por la librería Kraus B. (donde me compré las biografías de Theodor Storm y E.T.A Hoffmann, más Doge und Dogaresse de este último, por un euro... los tres libros!), y una vez en Marktplatz, cogeríamos el tranvía a Heidelberg y visitaríamos al señor Librero Inglés que monta su tenderete junto al comedor universitario, y luego tocaría urgar entre los cajones de ofertas de la Wohlthatsche Buchhandlung. Sería un día de lo más ajetreado!

Llosef dijo...

¡Ese día sería UN GRAN DÍA, sin duda, jajajaja!

A princesa no xardín dijo...

"Hurgar": me he comido la h, verdammt!

Pato dijo...

ajaja! Como decías "mis tesoros" pensé que me se había perdido un enlace desos a tu biblioteca personal :)
Eh! ¿Y yo qué, julanders? Que yo no sé german, ¿a dónde me llevais a mi??

Pato dijo...

ajaja! Como decías "mis tesoros" pensé que me se había perdido un enlace desos a tu biblioteca personal :)
Eh! ¿Y yo qué, julanders? Que yo no sé german, ¿a dónde me llevais a mi??

A princesa no xardín dijo...

Jajaja, parrula, eu non teño biblioteca persoal, senon un cemneterio librario que algún día terei que poñer en orde!

E logo non queres vir con nós a esa viaxe polos mundos do papel vello e as ofertas inesperadas? Levámoste de arrastro, se fai falta! Eu teño encontrado libros en inglés e mesmo en italiano rebuscando no refugallo de un euro! Despois das librerías iríamos a Wetter comer salchichas ou un asado de porco en salsa de cervexa. Ou se prefires, á tenda que só vende absenta (ou máis ben absentas, porque teñen tropecentas botellas distintas!). Ou como acaba de empezar hoxer o mercado de Nadal, podemos tomarlle un Glühwein ou un ponche de mazá ben quente e un bocadillo de Bratwurst con mostaza. Ti que dis?

Pato dijo...

Eu digo: vou palá a fume de carozo!!

Badil dijo...

Pa tanto ajetreo necesitará comer algo más que gulash. Langostash,percebesh,berberechosh...

A princesa no xardín dijo...

Jajaja!!! Ay, Badil, está la cosa muy mala para percebes y langostas, en Deutschland hay que conformarse con salchichas y derivados del cerdo. Percewurst? Langoswurst? Lo veo difícil (además de impronunciable).