miércoles, 6 de abril de 2011

Microintermedio literario

Hace tres semanas envié este relato (o microrrelato, como se han rebautizado estos concetrados de palabras) a un concurso de la radio. Sorteaban un lote de libros y, puesto que nos daban la primera línea del texto (que a menudo es lo más difícil), pensé "Pois veña!"

Obviamente no me llevé el lote de libros.

Esta es la versión breve de 200 palabras. La extensa cuenta con la friolera de 226. Ninguna de las dos tiene título. Ustedes qué proponen?

Estaba bajo la cama, era muy delgada y al mirarla temí que fuese a desaparecer por haberla descubierto allí, longilínea y amarillenta. Se asemejaba a un rayo de luz pálida, una larga esquirla de sol que, siguiendo el eje de la cama, se alargarse tensa como la cuerda de un instrumento fantástico.

Me tendí en la cama. Al tiempo que intentaba dormir, me imaginé ese hilo claro ahí debajo, y la imagen de mi espina dorsal alineándose con él me produjo escalofríos. Girándome, pegué la cara al colchón para burlar el reflejo tangente de aquel filo de luz, pero algo en su cualidad punzante y acerada penetraba a través de la tela y la gomaespuma atravesando la sutil piel de los párpados cerrados hasta clavarse en los ojos.

A tientas, me arrodillé junto al borde de la cama. Seguía allí, tan fina, geométrica y severa como antes. No sé por qué alargué los dedos hacia sus bordes rectos, quizás porque su brillo deslucido resultaba casi tangible. Al roce de los cantos siguió el tacto helado de hilo de alambre y un dolor agudísimo que me hizo retirar la mano de golpe.

Qué espesa y templada me pareció mi sangre entonces.


POR PETICIÓN POPULAR SE INCLUYE A CONTINUACIÓN LA VERSIÓN COMPLETA DE 226 PALABRAS

Estaba bajo la cama, era muy delgada y al mirarla temí que fuese a desaparecer por haberla descubierto allí, longilínea y amarillenta. Se asemejaba a un rayo de luz pálida, una larga esquirla de sol que, siguiendo el eje de la cama, se alargarse tensa como la cuerda de un instrumento fantástico.

“Sólo un rayo de luz”, pensé. Me tendí en la cama. Al tiempo que intentaba dormir, me imaginé ese hilo claro ahí debajo, y la imagen de mi espina dorsal alineándose con él me produjo escalofríos. Girándome boca abajo, pegué la cara al colchón para burlar el reflejo tangente de aquel filo de luz, pero algo en su cualidad punzante y acerada penetraba a través de la tela y la gomaespuma atravesando la sutil piel de los párpados cerrados hasta clavarse en los ojos.

A tientas, me arrodillé junto al borde de la cama. Seguía allí, tan fina, geométrica y severa como antes. No sé por qué alargué la mano hacia sus bordes rectos, quizás porque su brillo deslucido resultaba casi tangible. Tan solo rocé los cantos con las yemas de los dedos, pero el tacto helado de hilo de alambre y el dolor agudísimo que siguió me hicieron retirar la mano de golpe.

Qué espesa y templada me pareció mi sangre entonces.

9 comentarios:

Pato dijo...

Me encanta... me recuerda a nuestras primeras cartas...

Llosef dijo...

¡Genial! ¡Me ha encantado! Para los títulos soy un desastre. Lo que propongo pues es... ¡Que nos des la oportunidad de leer la versión de 226 palabras!!!!

Pato dijo...

Pues me gusta más, claro, donde va a parar ¿y qué pasa entonces con el título?... wasser.
(PD: ¡¡parece quee stoy de broma, pero no es así!!)

Llosef dijo...

Pues yo no puedo elegir...

A princesa no xardín dijo...

Que tal "Bocadillo de chorizo" como título? Ou "Wasser und Messer" ("Auga e coitelo")? Esta última acábaseme de ocurrir.

Llosef, no puede elegir porque ambas piezas son magníficas, jajaja!!!

Abaixo os luns!!!

el amigo de ted dijo...

Titúlalo "226".

A princesa no xardín dijo...

Es una excelente idea, Ammigo de Ted!!! Gracias!!!

A princesa no xardín dijo...

Quería decir "Amigo", aunque "Ammigo" con doble m es más amigo que nunca... no?

Jekyll and Jill dijo...

LICHTSTRAHL!