viernes, 18 de febrero de 2011

Mis problemas con la censura: El caso Ewers

Quizás se trate de una censura involuntaria, producto de (des)intereses editoriales, problemas de derechos o conjunciones planetarias, pero lo cierto es que me está resultando ciertamente difícil dar con los libros de Ewers en su edición alemana. Conociendo la cadencia racista (que no antisemita) del pensamiento del autor y sus relaciones con el nacional-socialismo, deduzco que existen prejuicios contra él y su obra. Sus relatos y novelas no pueden encontrarse online, al contrario que su contemporáneo y amigo de juergas Gustav Meyrink: es esto lo que me hace sospechar. La gran mayoría de las obras de Ewers ya no están sujetas a derechos de autor, y aun así una se ve obligada a batir las librerías de viejo intentando encontrar las curtidas ediciones de principios de siglo.

Un momento. ¡Si no les he presentado a Hanns! Aquí lo tienen, pues:



Se le ve decadente, ¿a que sí? Se le ve, porque lo era. Vivió intensamente (o al menos eso ha querido hacernos creer). Bebió, fumó, se drogó, escribió novelas, relatos, guiones de cine y de teatro, fue actor y viajero y agitador y se sacó fotos en cueros con una de sus compañeras mientras se bañaban en el mar, entre otras cosas. Pero su mayor logro ha sido, desde mi punto de vista, este: que ha conseguido hacer del alemán no sólo una lengua comprensible sino también hermosa y absolutamente fascinante para la que suscribe. Es el escritor que con mayor gusto y disfrute me atrevo a leer en la germánica lengua. ¿Por qué debería, entonces, privarme de este vicio?

En fin, que, como guinda a mi queja y para que no se vayan con las manos vacías, les recomiendo que lean "Alraune" ("La mandrágora"), que constituye la única novela de Ewers disponible en traducción en el mercado español. Como siempre, la novela llega de la mano de la Editorial Valdemar.

Espero que la próxima vez que escriba sobre Ewers sea para comunicarles la compra (o lectura) de este libro:

7 comentarios:

Pato dijo...

Pues me apetece, en serio. llevo demasiado tiempo sin leer nada que me ponga a mil (desde el verano).
Jiji... te pones muy en plan Indiana Jones cuando cuentas esas cosas de bucar tesoros escondidos. Ah, estos arqueasiriólogos...

Llosef dijo...

Hace tiempo inmemorial que leí "La mandrágora". ¡Ahora me apetece releerlo! Muy curioso lo que cuentas de Ewers, y muy semejante a la losa que parece que está pesando sobre la figura de Alexander Lernet-Holenia, otro autor sobre el que pesa el mismo estigma, y eso que en sus novelas de posguerra su posición política se ampara de manera clara lejos del nazismo. Pero bueno, lo curioso de esto es que hay autores a los que precisamente esto no solo no les afecta, sino que hasta se comenta en plan "es tan bueno que nos da igual", así con pose chulesca, como son Louis-Ferdinand Céline o Pierre Drieu La Rochelle. Aunque claro, uno lee "El fuego fatuo" de este último y sí, es verdad, te da igual.

De Ewers además de "La mandrágora" hay varios relatos traducidos. Recuerdo haber leído "La araña" en la recopilación de Siruela-El ojo sin párpado "El horror según Lovecraft". Está reeditada, así que no está difícil de conseguir. La revista Delirio en su número 4 publicó un magnífico artículo sobre él que puedes encontrar en el blog de Signor Formica (http://signorformica.blogspot.com/) y su relato "La novia del Tophar". En la genial página del Signor Formica (título de uno de los mejores relatos de Hoffmann) se pueden leer los relatos de Ewers "La araña" y "De cómo once chinos devoraron a su novia".

En el artículo se nos cuenta cómo cuando el nazismo empezó a hacer limpieza con los disminuidos físicos en los hospitales y con los judíos, Ewers se opuso. Su obra se prohibió y fue ocultada por el régimen, que borraba del mapa cualquier signo de oposición. También explica por qué su figura está ahora mismo oscurecida en Alemania: compuso un himno a un nazi caído que se convirtió en himno de las SS. ¡Ay, ay! Por mucho que después se arrepintiera, para la historia quizá fue tarde. Aunque en lengua inglesa es un escritor de culto (según ese artículo que, Princesa, debéis leer si tenéis un poquito de tiempo).

Hala, suficiente.

Llosef el pedante

A princesa no xardín dijo...

Parrula! Creo que é un libro que disfrutarás moito. O relato "Die Spinne" ("La araña") está dispoñible en internet en traduccón inglesa:
http://www.horrormasters.com/Text/a0093.pdf

Eu aínda non o lin, estou esperando a atopa-la edición alemana. Son así de esnob.

Por certo, tamén existen traduccións online das obras de Ewers en inglés, feitas polo americano Joe E. Bandel. Pero, que queredes que vos diga? Non me produce o mesmo efecto que le-la obra orixinal, así que, para que malgasta-la enerxía? É mellor esperar, buscar e rebuscar (si, en plan Indi!) ata dar co que realmente se desexa.

Alraune: http://ewersalraune.wordpress.com/

Vampir: http://anarchistbanjo.wordpress.com/

Llosef: muchísimas gracias por haberme descubirto el blog de Signor Formica, ¡es increíble! Y el artículo sobre Ewers, fantástico. La biografía "Der Unverantwortliche: Das Leben des Hanns Heinz Ewers" ("El irresponsable. La vida de Hanns Heinz Ewer"s), que tuve la oportunidad de ojear hace unas semanas, proporciona una panorámica exhaustiva del autor, de sus contradicciones, sus filias y sus fobias... ¡pero hay tanto que leer y tan poco tiempo! El legado de Ewers se encuentra depositado en el Heinrich-Heine-Institut de Düsseldorf: ¡nada más y nada menos que 83 cajas repletas de manuscritos y documentos de todo tipo!

Supongo que he encontrado una nueva obsesión con la que entretenerme...

Por cierto, me resulta curioso que Lernet-Holenia esté sufriendo el mismo tratamiento, lo ignoraba. Habría que montar la Asociación de Lectores, Traductores y Estudiosos de Autores/as que Merecen la Pena. Me parece que ya tendríamos tres soci@s pululando, jajaja!

Llosef dijo...

¡83! ¡83 cajas! ¡¡¡¡83 CAJAS!!!!

A ver si me desaturdo un poco de cosas y me pongo con Ewers, que además da juego para la radio.

Lo de Lernet-Holenia es mucho más velado. En realidad no se sabe qué demonios pasó con él durante la 2ª Guerra Mundial. Se supone, claro, que luchó del lado alemán. Pero no hay certeza en cuanto a su posicionamiento político. Bueno, si yo supiera alemán igual ya lo tendría claro, pero como estoy limitado al español, pues en español na hay na de na que ayude a clarificar este misterioso caso...

Pato dijo...

Ya me gustaría, querida parrula :*** pero mi cabeza es cual bombo now mismo. No puedo no pensar con coherencia...

Anónimo dijo...

Efectivamente, su más que marcado racismo no resulta vendible actualmente. Y ese el motivo por el que en Alemania apenas se acuerdan de él. Seguramente, es mejor así. Su racismo resulta muy desagradable, por lo visceral, cuando se leen sus relatos. Especialmente cuando escribe sobre los africanos. No hay que olvidar que fue nazi. Tampoco hay que exagerar su supuesta simpatía por los judíos. No era raro entonces que durante la persecución algunos aristócratas ayudaran a sus amigos judíos.

A princesa no xardín dijo...

Estimado Anónimo, gracias por tu comentario! Ewers fue un personaje controvertido lleno de claroscuros que él mismo fomentó. Ciertamente su obra no es accesible en el mercado alemán actual, pero no estoy segura de que esto se deba de modo exclusivo a su filiación nazista y nacionalista. Algunos excelentes autores alemanes que se posicionaron contra el nazismo y que sufrieron las terribles consecuencias de la pobreza en el exilio permanecen de igual modo en el olvido casi absoluto.

Muy pronto publicaremos sobre uno de estos autores olvidados en nuestro blog hermano EnLaListaNegra, al que puedes acceder aquí:

http://enlalistanegra.wordpress.com/