lunes, 10 de mayo de 2010

Magdalenas universales I: ¿En qué la mojaba Proust?



La vida permite construir todo tipo de comparaciones e imágenes posibles: que si la vida es un juego, un campo de batalla, o de fútbol, un escenario. La vida es una como una caja de bombones (lapsus freudniano: la primera versión de este texto rezaba “una caja de bombonas”... ¿será poque a veces la vida te explota en las narices?), como la noria, como la montaña rusa. Ya puestos, la vida es como el cluedo, como un todo a 100, como un par de zapatos de tacón de aguja. La vida es como el gazpacho: se aprovecha el pan duro de ayer para poder comer hoy. La vida es como una gigantesca magdalena de Proust mojada innumerables veces en lo que creemos recordar que fuimos, un momentáneo retorno en loop a aquel momento del que ya nos habíamos olvidado en el que caminábamos Muntaner arriba, era otoño y los vendedores envolvían suculentos cucuruchos y paquetitos de boniatos y castañas asadas. Dos perros ladran en Mannheim el 8 de mayo de 2010, y de repente me encuentro en una calle de Barcelona en octubre de 2001...

3 comentarios:

Pato dijo...

Para mí la vida es una maratón. El primer premio es morir tranquilo en tu cama. Y de ahí pa'bajo.

A princesa no xardín dijo...

Bueno, se a cama é brandiña, aínda ten un xeito ;P

Parrulaaaaa, que te boto en falta, 'cachis na mar!

PeorQueNegro dijo...

La verdad es que no tengo ni puta idea de lo que es la vida pero debo reconocer que la alternativa mas "realista" para definirla pasa por echar una mirada hacia lo ya vivido.

Un beso.