lunes, 1 de diciembre de 2008

AFILADO



Es el primer adjetivo que me viene en mente cuando pienso en la obra de Alexander Ródchenko, vanguardista ruso de la primera mitad del siglo XX cuya exposición visité la semana pasada en Barcelona.

Ródchenko interpretó muchos papeles. Ya he dicho que fue vanguardista.
Y constructivista: representante de un movimiento en el que el arte se practica con fines sociales.
Y cartelista; creador del poster "¡Libros!", que ha servido de inspiración a un millón de anuncios y campañas publicitarias alternativas, y que hasta los Franz Ferdinand usaron como inspiración para la portada de su disco homónimo.





Y fue uno de los creadores y practicantes del fotomontaje y del collage (aviones que disparan aguzadisimas plumas estilograficas, hombres con cabeza de perro).



Y fotógrafo de trabajo indescriptible. Piezas de metal industrial, juegos de luz y cristal, geometrismo de la vida diaria.



Y pintor. Sus pinturas negro sobre negro me maravillaron: formas geométricas que se deslindan del negro fondo con bordes de oscuridad brillante o texturas de betún, carbón, azabache.



Ródchenko, activista artista mecánico de un tiempo en el que todavía se creía en el sueño de la revolución.

3 comentarios:

Pato dijo...

¡Maravilloso! No conocía el nombre de este artista, pero sí sus obras. Suele pasar, ¿verdad?

Hikari dijo...

Jajaja, justamente iba a poner lo mismo que Pato. Me ha pasado exactamente igual, me sonaban las obras pero no conocía al autor. Y sobre todo me sonaban por anuncios y campañas publicitarias.

A princesa no xardín dijo...

Iso é un bo sinal, ¿non vos parece? Significa que o señor Ródchenko soubo facer o seu traballo perfectamente :)