domingo, 30 de noviembre de 2008

LA CIUDAD DEL DESARRAIGO



Es decir, Barcelona.

Volví hace unos días de la que fue durante casi cinco años mi ciudad, el lugar que marcó el antes y el después, el que me hizo arrancar las raíces del suelo conocido para arrastrarlas tras de mí, como un reguero de fantasmas y tierra húmeda.

Barcelona, la gótica, la marítima, la modernista, la "in". Barcelona, la inmigrante, la pobre, la turista, la despilfarradora. Barcelona, la de intrincados caminos, la de anchas y opulentas avenidas.

Os hablaré de Barcelona en mis próximos blogs. Sólo de las cosas buenas, porque las malas abundan por todas partes.

2 comentarios:

Hikari dijo...

Oh, benvida de novo, Pirncesa!!! ^^

Barcelona... desgraciadamente só estiven nesa fermosa cidade unha vez, e foi unha visita demasiado fugaz. Teño que volver!!

Pato dijo...

De vuelta a casa, en Roma... ¿Qué tal todo?
Faltan unas semanas para que vengas, para el Amoetour, la trufa, la charla, sobre todo la charla. Espero tener acabada mi parte del Cadáver Exquisito para entonces...
Lo mejor de todo es que volverás a hacer entradas!