domingo, 2 de noviembre de 2008

GOTAS DE VENENO

Noviembre, mes de difuntos. En Roma ya han comenzado las lluvias, se suceden las tormentas, sopla el viento. La noche cae a la hora del té. Todo muy oportuno, como oportuna es mi melancolía cotidiana, y mis cambios de humor, cuya predecible naturaleza no los hace más llevaderos.

Recurro otra vez al esquema y a la síntesis para hablarles de mi vida, que no tiene nada de especial... salvo por el hecho de que es la mía, la única que tengo, y de la que me he encariñado a fuerza de llevarla conmigo.

EL CRONOVISOR, LAS PESADILLAS DEL CINEMATÓGRAFO Y OTRAS MINUCIAS

He visto mucho cine, del bueno y del malo, del que me ha gustado y del que no, en sala y en casita. Y series, el balón de oxígeno de una televisión que ya no consumo.



Viernes, 24 de octubre. Festival Internacional del Cine, Roma. A las 9 de la mañana proyectan en el auditorio "Rembrandt's J'accuse" de Peter Greenaway, documental sobre la intriga hábilmente codificada en el cuadro "Ronda de noche" del pintor holandés, y base de la película de Greenaway "Rembrandt" (2007). Además de entretenimiento, emoción y una notable fotografía, la película me dio algo más, una certeza: a pesar de la tecnología, hemos perdido la capacidad de observar, de interpretar los símbolos, las alegorías, los iconos, de leer entre líneas, de captar los sentidos ocultos en lo representado.

Animales que lo vemos todo sin entender casi nada.

Sábado y domingo (25-26/10). Lluvia torrencial, tormenta, inundaciones. Termino de leer "Gamurakan" y continúo con "La fine del mondo e il paese delle meraviglie". Creo recordar que vemos "Tutta la vita davanti", una película totalmente veraz, y por ello deprimente, sobre el trabajo precario.




Lunes y martes (27-28/10). Trabajo. Empezamos a ver la tercera temporada de "Dexter", nuestro amigo psychokiller con el que simpatizamos plenamente.
Y nos sumergimos en la serie "Carnivale", una feria ambulante en los Estados Unidos de la Depresión, poderes sobrenaturales, sueños inquietantes, la lucha del bien contra el mal (si bien no siempre se discierne cuál es cuál), entre otros muchos ingredientes.




Miércoles (29/10). Ciclo de cine ruso en la Casa del Cinema de Villa Borghese. Sólo conseguimos ver tres de las cuatro películas programadas: la tercera, "Cinque serate", nos despelleja el cerebro de tal forma que huimos espantados hacia el calor de nuestro humilde hogar. "L'impero scomparso" me gusta moderadamente. "Quando volano le cicogne" me encanta, oprimiéndome la garganta y humedeciéndome los ojos. Todo en ella me parece sobrecogedor, terrible la historia, hermosa la fotografía, magníficas las interpretaciones, impactante el final.
Por la noche, continuamos con "Carnivale". Aumentan los misterios de forma exponencial.

Jueves (30/10). Trabajo y "Carnivale". Preparo una bandeja de panellets, y Lo hace lo propio con un gigantesco strudel.

Viernes (31/10). Halloween, Samhain, Día de los Muertos o de los Difuntos (aunque falten dos días). Desde hace años, paso el 31 de octubre comiendo dulces y viendo películas de terror. Pero este año será distinto, y no es que la idea me entusiasme. Nos han invitado a una fiesta en casa de alguien, con comida y juego de rol no especificado. Lo se disfraza de rabino (caminando por la calle, lo toman por uno verdadero y lo saludan en hebreo). Yo me visto de fantasma victoriano, con un antiguo camisón blanco, largo hasta los pies, comprado en el mercadillo por 50 céntimos. Me pongo mis botines de estilo decimonónico y me pintarrajeo para parecer verdaderamente muerta.

Y no me emociona descubrir que en la fiesta casi nadie se ha vestido para la ocasión. Conozco a poca gente, si bien están Marta y Luca, a quien aprecio mucho. Para el juego de rol (una modesta ginkana que incluye el desciframiento de una escritura y un bochornoso ritual final) se organizan varios grupos: a mí me ponen con dos fulanos que no conozco, uno, callado y tranquilo; el otro un soberano imbécil, sabelotodo él, a quien nombran "sapiente" y, por tanto, cerebro destinado a descifrar la susodicha escritura, y quien, tomándome por extranjera y por tanto incapaz, me deja de lado y se dedica junto al otro tipo a tan elevado menester. Le escucho decir tonterías e imbecilidades, que si totoro y el quenya y el élfico, por encima acabamos los primeros y nos toca oficiar el "sagrado ritual" con velitas y recitación incluida.

Bochornoso, no les quepa la menor duda.

Y acabado el ritual nos vamos a casa amparados por la tormenta y la lluvia incesante, y me digo y le digo a Lo que no volveré a una de esas fiestas; "mi sono rotta le palle" se convierte en un mantra hasta que cruzo el umbral.

Veo un "Carnivale" para quitarme el mal sabor.




Sábado (1/11). Para resarcirme, me paso el día viendo películas y series, con una pausa de dos horas en las que trabajo para no sentirme culpable. Acabamos la primera serie de "Carnivale", vemos el "Dexter" de turno... y empezamos "True blood". Serie sobre la convivencia de humanos y vampiros, cuya historia principal se ambienta en un pueblo de Alabama, y que cuenta como protagonistas a un vampiro centenario (Stephen Moyer) y a una veinteañera humana (Anna Paquin). Nada que no se haya visto ya, pero qué quieren que les diga, la mía es una naturaleza adictiva, y cuando se mezclan sangre, amoríos y poderes sobrenaturales con toques serie B, me resulta imposible apartar la mirada.

Como películas del día: "El orfanato", cuyo final paternalista y falsamente optimista se carga toda la trama; y "Frágiles", de la que sólo me cabe decir que es una soberana porquería, no se la recomiendo a nadie (bueno, a mi peor enemigo).

Domingo (2/11). Trabajo. Nuevos episodios de "Il commissario Montalbano", serie basada en las novelas de Andrea Camilleri. Le tengo cariño, con ella senté las bases de mi italiano (si bien en la serie recurren a abundantes formas dialectales sicilianas que no tienen nada que ver con la noble lengua de Dante).

Y llega el lunes. Y se reinicia lo de siempre, lo de todos los días, trabajo, viento, frío. Y unas gotas de veneno.

5 comentarios:

Tomás dijo...

Desde otro lugar frío, con días grises, noches eternas y una probable nevada... donde afortunadamente acaban de reparar la calefacción del edificio con 3 días de retraso...

A pesar de los pesares (Esa fiesta-con-ginkana parece sacada de algún círculo infernal), bueno es saber que te estás tomando tiempo para relajarte. ¡Todo ese cine -y series- en una semana! Tengo que tomar ejemplo. Dexter y Carnivale llevan meses muertas de asco en mi disco duro, y ya es hora de darles una oportunidad.

Mención especial a El Orfanato: opinamos casi lo mismo. Ese "casi" se debe a que cuando yo hablo del final suelto unos diez tacos como media. Ya lo comentaremos con tiempo y cuchillos bien afilados, pero me ha encantado leer como le haces justicia... con todo el bombo que se le ha dado por aquí a esa película.

En todo caso, queda claro que con buenas historias es posible escaparse un poco del piloto-automático-de-cada-maldito-día... y el veneno también se soporta mejor.

Y ahora voy a prepararme ese té del que hablas al principio.

Salute!

Pato dijo...

Pues no suena tan mal, tu semana. A lo mejor eres tú, que lo pones todo tan romántico. Yo me enchufé a Historias para no dormir y quedé encantada.
Ju, ju,... estoy leyendo la palabra clave que he de teclear en unos momentos para hacer visible este comentario. Es "ramandit". ¿No suena a nombre de diosa india? Es de lo más curioso.

Hikari dijo...

Encántanme as túas pequenas crónicas semanais, Princesa. Coincido con Pato en que non parece unha semana tan tediosa como dis. ^^

Chamáronme moito a atención as series das que falas... sobre todo True Blood. Teño que vela...

Hikari dijo...

Moitas grazas, Pincesa! Cando teña tempo verei algunha. ^^

Osore dijo...

Jorl, utilizarei o galego como Hikari.
Tes algo especial nas túas palabras, aínda que non sei moi ben que é. Pato dixo que é un estilo romántico, pode que sexa iso. Por outro lado, ¡VIVES EN ROMA! Para min sería un soño moi doce, moitísimo.
Xa falando de series, eu estou enganchada a algunhas, animes sobre todo. Terei en conta as series que mencionas.
Seguirei o teu blog.

Che la Forza sia con te (¿é así?)