jueves, 9 de noviembre de 2006

Ninfa, se llama, porque se asienta sobre el agua, y en el agua, dicen, habitan las ninfas. Destruida a finales del siglo XIV y nunca ocupada de nuevo, Ninfa es un lugar màgico, y tétrico, y hermoso, hùmedo y frìo en el otoño, siempre fuera del tiempo, eterno en el pasado que persiste. Entre las ruinas de la ciudad crecen àrboles y plantas traìdos de todos los rincones del mundo: cedros, bambùs, manzanos enanos del oriente, robles... Y cipreses, porque sus profundas raìces y sus cuerpos de flecha ayudan a que las almas de los muertos lleguen a su destino.

Ninfa se encuentra en Cisterna di Latina e Sermoneta, provincia de Latina, regiòn del Lazio.

Màs informaciòn: http://www.aptlatinaturismo.it/ninfa.htm
Dos Ninfas enfrentadas unidas por la raìz
Norma, asomada al precipicio allà al fondo, despunta entre los cipreses de Ninfa
¿Qué ves entre las ramas?
Ninfa: dentro del agua respira otro jardìn
Una Ofelia invisible flota en las aguas
Ninfa: un jardìn donde hasta los muros crecen y se expanden
Restos de otro tiempo
Ninfa: ruinas y cipreses